Una enorme mezquita, un museo lleno de obras de arte antiguo, y una exclusiva bahía rodeada de edificios futuristas de formas imposibles
Situada en la costa de la isla de Bahrein, Manama es la capital del país y su ciudad más importante. Sus orígenes se remontan a la época de la cultura Dilmun, que floreció en la zona hace 4mil años gracias a las rutas comerciales. Entre los siglos XIV y XVIII la región estuvo ocupada por el Imperio Persa y su influencia todavía se nota. Por ejemplo alrededor de la mitad de los habitantes de Bahrein son de religión Chiíta. En el año 1783 la familia Al Khalifa (de religión Sunita) se hizo con el control de la isla y durante mucho tiempo Manama vivió a la sombra de Muharraq, capital y centro espiritual de Bahrein hasta 1932. Pero tras la independencia su población se disparó al calor del petroleo y la ciudad empezó a crecer de forma imparable.
Actualmente Manama combina edificios futuristas y barrios de viviendas tradicionales donde viven trabajadores procedentes del subcontinente indio. No abundan los lugares de interés pero estos son los 5 que recomiendo:

MEZQUITA AL FATIH
*Horario: 9h – 16h
*Precio: gratis
*Fotografía: ok
Se trata de la mezquita más grande del país, con capacidad para 7mil fieles. Está dedicada al Sheikh Ahmed bin Muhammad bin Khalifa, que era conocido como Al Fatih (el Conquistador) por haber expulsado a los persas de Bahrein. De hecho la primera piedra del templo se puso en 1983 para conmemorar los 200 años de la llegada al poder de la Dinastía Al Khalifa. Las obras costaron 20 millones de dólares y se utilizaron los mejores materiales existentes: mármol de Carrara para el suelo; puertas de madera de teca de la India; lámparas de Austria…
Los no musulmanes tienen que visitar la Mezquita Al Fatih acompañados de un guía gratuito. Yo primero contemplé el exterior, con sus dos minaretes; una enorme cúpula de fibra de vidrio (está entre las mayores del mundo); y torres almenadas. Después me registré en la Oficina de Atención al Turista; esperé un rato; y me unieron a una familia de Filipinas formada por un matrimonio, la abuela, y 3 críos que no paraban quietos. La guía era una mujer vestida con niqab que hablaba un inglés rudimentario.
A continuación nos descalzamos y accedimos al patio rodeado de columnas. Me gustaron los techos con relieves y caligrafía Kúfica. La guía aportaba sencillas explicaciones y nos dejó suficiente tiempo para hacer fotos. A nuestro alrededor había otros grupos de turistas, algunos numerosos. Después entramos en la sala de oración, presidida por una lámpara redonda, un bonito mihrab, y la cúpula. Allí nos sentamos en unas sillas y la mujer no paró de hablar sobre el Islam, incluyendo los 5 pilares, cómo se reza, y pasajes del Corán. Parece que el objetivo de las visitas sea captar nuevos fieles en vez de explicar la arquitectura de la mezquita. Además hacía preguntas y no te podías despistar ni un momento. Mientras estábamos allí un Imán llamó a la oración desde el centro de la sala. Y un artesano regalaba postales de la Mezquita con tu nombre escrito en Árabe.

Por último la guía nos condujo a un balcón con buenas vistas y nos ofreció presenciar la oración. La familia filipina se largó y yo me quedé, aunque la ceremonia fue muy sencilla. Había poca gente y el Imán ni siquiera se dirigió a los asistentes. Cuando acabó me despedí de la mujer, que me ofrecía folletos promocionales del Islam y hasta un Corán traducido al español. No sé si esperaba una propina a cambio pero como los Filipinos se marcharon sin dar nada yo hice lo mismo.
Llegué a la Mezquita Al Fatih en taxi desde mi alojamiento. Pedí uno a través de la app Careem. El vehículo apareció en cuestión de minutos y me dejó en la puerta por 2,3D. Como el taxista no tenía cambio me pidió el teléfono, se marchó, y regresó con mi dinero. En Manama hay otras 2 mezquitas de cierto interés:
1. Mezquita Yateem: es de 1992 pero llama la atención su minarete, que hace las veces de torre del reloj.
2. Mezquita Al Khamis: se trata de la más antigua de Bahrein. El templo actual data del siglo XII y se levanta sobre otro del siglo VIII. Conserva dos minaretes bien restaurados, pero el resto de la mezquita está en ruinas, con arcos y columnas esparcidas por el recinto.

MUSEO NACIONAL
*Horario: 9h – 20h (martes cerrado)
*Precio: 1,1D
*Fotografía: ok
Es el Museo más grande y antiguo de Bahrein. Ocupa un edificio de 1988 construido en la costa oriental de Manama. Alberga una serie de colecciones que permiten repasar la historia del país desde el Paleolítico hasta la llegada del Islam. Y si esto no te convence, su aire acondicionado es una bendición cuando el calor aprieta. El Museo Nacional se divide en 2 partes:
Planta Baja:
1. Tumbas: una sala con ejemplos de las diferentes modalidades de arte funerario encontradas en Bahrein. Destacan los túmulos de la época de la civilización Dilmun. Y es que entre los años 2250 AC y 1700 AC se crearon más de 80mil. Posteriormente las tumbas eran subterráneas, tanto comunales como con cámaras separadas. Y durante la última etapa se adoptó la costumbre babilonia y persa de ubicar los restos mortales en ataúdes o tinajas de barro.
2. Dilmun: aquí se detallan los diferentes periodos de la civilización Dilmun, incluyendo objetos encontrados en los túmulos funerarios (a pesar de que muchos fueron saqueados). Me gustaron los sellos utilizados por los mercaderes para sus transacciones, con escenas que representan dioses, seres mitológicos, ceremonias, y ofrendas. También vi varias tablillas de escritura cuneiforme; una cabeza de toro de bronce procedente del Templo de Barbar; coloridos collares de cuentas; piezas de cerámica; y armas oxidadas.
3. Costumbres y Tradiciones: un pequeño museo etnológico con vestidos típicos; utensilios curiosos; y fotografías de lugareños de aspecto exótico participando en bodas y otros eventos. Me sorprendieron las niñas, que lucían espectaculares trenzas. Desconozco si hoy día es posible ver estas imágenes en directo o la llegada del petroleo lo cambió todo para siempre.
Primer Piso:
4. Tylos y el Islam: en el año 330 AC Alejandro Magno conquistó el Imperio Aqueménida. Antes de su muerte planeaba un ataque a la Península de Arabia pero al final no fue posible. Eso sí, la influencia de la cultura helénica se dejó notar. Dilmun se convirtió en Tylos y continuó prosperando gracias a las caravanas que transportaban incienso, mirra y especias desde Omán. Destacan las estelas con relieves que muestran a los difuntos; y varias figuras de terracota. En cuanto al Islam hay elaboradas lápidas y fotos de las mezquitas más importantes de Bahrein.
5. Documentos y Manuscritos: una sala que contiene libros antiguos, principalmente Coranes, además de documentos históricos (como el primer pasaporte de Bahrein).
6. Oficios y Artesanía: alberga la reproducción de un bazar tradicional con maniquíes que recrean diferentes profesiones. También hay un dhow (embarcación tradicional) con información sobre el funcionamiento del negocio de las perlas.
Me tiré más de 3 horas recorriendo el Museo. Abundan los carteles con explicaciones en inglés, aunque la distribución de las salas es confusa y me costó seguir el orden cronológico. Al menos me crucé con muy poca gente, sin grupos organizados ni escolares.
El Museo Nacional cuenta con una cafetería. Antes de marcharme me senté en una mesa del comedor y pedí un capuchino y un trozo de tarta de queso (4,3D). El personal era realmente atento y la tarta estaba deliciosa, rodeado de una atmósfera tranquila.
Llegué al Museo caminando desde la Mezquita Al Fatih. Son 3,5km de escaso interés pero aproveché para hacer deporte. Caía un sol de justicia aunque suavizado por el viento. Durante el trayecto pasé al lado de una laguna con un par de garzas. Crucé el Marina Beach Garden Park, con una avenida peatonal, árboles y pájaros revoloteando. Y seguí un Paseo Marítimo en construcción que tenía prevista su inauguración a finales del 2026. De momento solo había vallas metálicas y maquinaria trabajando. Además vi la Embajada de Iraq, situada en un edificio que imita la Puerta de Ishtar (Babilonia), de color azul y con muros almenados. Un taxi entre la Mezquita y el Museo cuesta alrededor de 2,5D.
Al lado del Museo se encuentra el Teatro Nacional, una moderna construcción inaugurada en el año 2012 con una sala principal donde caben 1001 espectadores, en referencia a los cuentos de las Mil y Una Noches. Además luce una cúpula dorada; y un enorme pórtico con columnas de acero. Se levanta sobre el lugar que ocupaba la Bahrein Heritage Village, una reproducción de un pueblo tradicional que durante el 2009 se trasladó a la isla de Muharraq. La única forma de visitar el interior del Teatro Nacional es asistiendo a algún evento, pero no son baratos. La terraza de la cafetería del Museo ofrece una buena panorámica del edificio.

MANAMA SOUQ
Empezó a funcionar en 1926 y se trata del mercado al aire libre más antiguo de la ciudad. Incluye una avenida muy restaurada destinada al turismo. Es peatonal, con un altísimo techo de madera que garantiza sombra a cualquier hora del día; y elegantes tiendas de antigüedades, perfumes, incienso, alfombras, lámparas, y espejos. También vi souvenirs de dudoso gusto, como unos omnipresentes camellos de peluche con el nombre de Bahrein. Junto a esta parte del Souq hay una especie de centro comercial con puestos de artesanía y una agradable cafetería. Me crucé con bastantes mujeres. La mayoría con abaya de color negro y algunas niqab (probablemente eran de Arabia Saudí).
Más al sur comienza el Souq auténtico, un laberinto de estrechas callejuelas con viviendas tradicionales, puertas de madera, y gatos moviéndose entre el tráfico sin ningún temor. Aquí las tiendas venden frutos secos, especias, remedios curativos, dulces, calzado… Aunque abundan los objetos modernos de uso diario. A veces los encargados me ofrecían sus productos. La zona de Little India está dominada por las comunidades Indias y Paquistaníes. En los alrededores hay sastrerías, tiendas de lujosos vestidos, relojerías, y pequeños locales que sirven Karak (té con especias) a precios asequibles. Yo preferí un Batido de Plátano (1D). También merece la pena el Gold Souq, con escaparates llenos de ostentosas joyas para bodas y ocasiones especiales.
Se accede al Souq por Bab Al Bahrein, que data de 1949 y era la principal puerta de Manama. Es de color blanco y tiene dos plantas, con un reloj y un arco que cruzan diariamente miles de vehículos y personas. En el pasado Bab Al Bahrein estaba pegada al mar, junto a un puerto donde atracaban los dhows cargados de mercancías. Pero ahora se encuentra a casi 1km por las obras realizadas para incrementar la superficie de la capital. Enfrente se levantan la vieja Comisaría de Policía y la Oficina de Correos.
Hacia el este está el Mercado Central, que canaliza buena parte del comercio de frutas, verduras y carne. Y a escasa distancia destaca el Fish Market, abierto desde las 4h de la mañana, donde es posible ver todo tipo de criaturas marinas. Yo no fui porque estaba cansado.

BAHREIN BAY
Un complejo construido en el año 2012 en la costa occidental de Manama. Ocupa 3 islas artificiales que crean una bahía. Yo decidí llegar a Bahrein Bay a pie desde el centro de la ciudad pero reconozco que es complicado. De camino pasé junto al espectacular World Trade Centre, con dos puntiagudas torres gemelas de forma triangular y 3 molinos de viento que generan parte de la energía que necesita el inmueble. Después alcancé la costa cruzando a toda prisa una autopista de varios carriles por sentido. Y en vez de un paseo marítimo me encontré con un gigantesco proyecto inmobiliario en curso que me obligó a recorrer una polvorienta carretera secundaria bajo un sol abrasador.
Finalmente aparecí en el Centro Comercial Avenues, con un aire acondicionado a pleno rendimiento que me devolvió la vida. Tiene una sola planta, con lujosas tiendas, cafés y restaurantes, y puestos de perfumes, joyas y dulces. Aquí los trabajadores proceden del subcontinente indio y los clientes son lugareños o turistas chinos y occidentales. De buena gana me hubiera sentado a tomar algo pero los precios son exagerados. Además no pegaba mucho en ese lugar con mis bermudas, cara sudada y pelo revuelto. Por cierto, las obras faraónicas que había visto corresponden a la ampliación del Centro Comercial.
A continuación salí a explorar Bahrein Bay siguiendo un paseo marítimo que discurre junto a las terrazas de los locales de comida (hacía tanto calor que estaban desiertas). Me gustó la isla central del complejo, presidida por un Hotel Four Seasons con forma de H rodeado de vegetación exótica. Cuenta con 68 pisos y 273 habitaciones a tarifas de escándalo (510€/noche sin desayuno). En la distancia divisé el World Trade Centre; y las torres gemelas del Financial Harbour, que de lejos parecen unos cuernos. Lástima que tenía el sol de cara (mejor luz por la mañana).
Hay guardas de seguridad patrullando Bahrein Bay. Uno me vio haciendo fotos con mi cámara y me dijo que está prohibido a no ser que solicites un “guest pass” (seguro que vale una pasta). Tampoco se permiten los palos de selfie. Solo móviles. Poco a poco cayó la noche y los edificios se iluminaron creando una bonita escena. Fue un gran momento mientras desde las mezquitas se escuchaba la llamada a la oración.
Para acceder al otro lado de Bahrein Bay puedes cruzar un puente a pie o en coche, aunque también existe un servicio de embarcaciones. Solo el traslado cuesta 1,5D; y un paseo de 15 minutos 3D. Yo aproveché mi regreso a Manama tras explorar Bahrein en un vehículo de alquiler y conduje. Todos los parkings son al aire libre y de pago (0,5D por cada media hora). Dejé el coche en uno ubicado junto a una franquicia de Caribou Coffe. Ya que estaba pedí un delicioso Smoothie de plátano y fresa grande; y me senté en una mesa del comedor. Me costó 2,6D pero a cambio me hicieron un descuento de 1,25D en el parking así que ni tan mal. Caribou ocupa la planta baja de United Tower, un imponente rascacielos de color azul y diseño retorcido.
Cerca hay un Mirador que recibe muy buenas valoraciones por su panorámica de los rascacielos de Manama. Es verdad que la imagen del World Trade Centre es insuperable, con una luz perfecta para la fotografía, pero las obras del Centro Comercial Avenues ocultaban parcialmente el resto de edificios. Además el mirador estaba lleno de maquinaria y trastos. Desde United Tower recorrí un paseo marítimo que bordea la orilla norte de Bahrein Bay. Tiene puestos de café y bebidas, pero la mayoría se encontraban cerrados. Yo crucé dos pequeños puentes; contemplé el Hotel Four Seasons de cerca; y acabé la visita frente a la sede del Grupo Arcapita, principal accionista de Bahrein Bay, con forma de cubo sobre una base ondulante.

AL DAR ISLANDS
Dos islas (norte y sur) ubicadas cerca de Manama que constituyen un destino muy popular entre los turistas que visitan la capital. Se accede a ellas desde el puerto de Sitra. La isla principal es la sur, dominada por un resort de lujo con chalets a partir de 60D/Noche y cabañas a partir de 35D/Noche. Aunque hay excursiones por 6D (8D los fines de semana). Un ferry parte cada media hora entre 9h y 21h. La isla tiene una amplia oferta de deportes acuáticos, además de la posibilidad de contratar salidas en busca de delfines (abundan en la costa de Bahrein). Duran 1 hora y la barca para 6 personas cuesta 35D. Yo no visité Al Dar Islands pero dejo la información por si te interesa.
TRANSPORTE EN MANAMA
Para moverme por la ciudad combiné caminatas y trayectos cortos en taxi. Tras mi experiencia en el Aeropuerto decidí utilizar la app de Careem. Tiene precios razonables y funciona muy bien, aunque a veces escasean los vehículos disponibles. Más tarde un taxista me explicó que es mejor Uber. Los conductores casi nunca tienen cambio porque la mayoría de pasajeros paga con tarjeta. Esto puede provocar situaciones molestas.
La alternativa al taxi son los autobuses urbanos, pero requieren un conocimiento de las diferentes líneas y preferí no perder el tiempo.
ALOJAMIENTO EN MANAMA
En total estuve 4 noches en Manama y dormí en el mismo lugar:
Oriental Palace Hotel – 21D/Noche
*Puntos a favor: habitación espaciosa; cama doble muy cómoda; baño privado con ducha perfecta; buena limpieza; ubicación en pleno casco antiguo, a escasos minutos de los principales lugares de interés de Manama; tranquilidad total por la noche; nevera; botella de agua de cortesía; personal realmente amable; restaurante propio a tarifas razonables; precio; abundante desayuno incluido.
*Puntos en contra: mobiliario destartalado; aire acondicionado de escasa potencia (durante mi visita hacía calor y en verano tiene que ser mortal); wifi horrible.
El alojamiento es carísimo en Manama y las alternativas económicas que aparecen en Booking reciben críticas nefastas de otros viajeros (algunas son burdeles encubiertos). Yo elegí el Oriental Palace con pocas expectativas. Aunque al llegar me sorprendió encontrarme un edificio de grandes dimensiones con la recepción abierta a pesar de ser las 3h de la madrugada. La verdad es que me esperaba una pensión familiar y el personal durmiendo. En general acabé satisfecho con el Oriental Palace y si volviera a Manama repetiría sin dudarlo.
COMIDA EN MANAMA
Las opciones para comer en Manama son ilimitadas, desde sencillos locales de fast food y puestos callejeros hasta lujosos restaurantes con precios desorbitados. Yo no las probé porque mi comida principal del día era el desayuno, aprovechando el completo bufet libre del Oriental Palace. Durante la jornada hacía mucho calor y no me apetecía nada consistente (solo líquidos). Y para cenar siempre elegí el mismo sitio:
Johnya Falafel & Fresh Juice
Un local ubicado en el Souq a un par de calles de mi alojamiento. Es perfecto si no tienes demasiada hambre y solo quieres picar algo. Yo compraba un Shawarma de Pollo para llevar y un Batido de Plátano (tienen una gran variedad). Precio: 2,3D. El primer día mientras esperaba conectó conmigo un abuelete de Bahrein que no paraba de hablar de forma inconexa (su inglés era escaso). Explicaba maravillas de Johnya Falafel pero me invitó a sentarme a cenar con él en la terraza de otro local (¡?). El caso es que no me apeteció y preferí descansar. Tanto el Shawarma como el batido estaban muy ricos.
CONCLUSION
Manama es una ciudad con una curiosa mezcla de modernidad y barrios tradicionales llenos de ambiente, aunque no está pensada para el peatón. El casco urbano se encuentra atravesado por autovías de varios carriles por sentido sin puentes, pasos de cebra o semáforos que permitan cruzarlas con unas condiciones mínimas de seguridad. Además no es fácil conocer la cultura de Bahrein porque la mayoría de la población es del subcontinente indio y a veces me sentía como si estuviera paseando por una ciudad de la India o Pakistán. Aun así merece la pena dedicar un par de días a descubrir Manama alojándote en el céntrico Oriental Palace Hotel.
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