Datos básicos para visitar de forma independiente el norte del país del Sudeste Asiático más popular a nivel turístico.
Varios fueron los motivos que me animaron a visitar el norte de Tailandia. Primero, se trata de una región de naturaleza espectacular con espesas selvas, afiladas montañas, y el mítico río Mekong, que forma la frontera entre Tailandia, Myanmar y Laos. En segundo lugar quería conocer a las Hill Tribes, una serie de grupos étnicos que todavía conservan su cultura y tradiciones (a excepción de las tristemente famosas “mujeres jirafa”). Tercero, el norte de Tailandia es ideal para alquilar una moto y explorar por libre descubriendo detalles interesantes en cada rincón. En mi caso era la primera vez que me subía a una moto en carretera y fue toda una aventura. Por último, esta zona todavía se mantiene bastante al margen del turismo de masas que invade la mayor parte del país.
Tailandia (antiguamente conocida como Siam) es un país donde prosperaron diferentes reinos que han dejado atrás magníficos templos y estatuas. A principios del siglo XV coexistían los reinos de Sukhothai, ubicado en el sur, ya en declive; Ayutthaya, en el centro, la potencia emergente que acabaría engullendo Sukhothai; y Lan Na en las montañas del norte, con capital en Chiang Mai. Todo acabó de forma abrupta en 1767 cuando los ejércitos de Birmania invadieron Siam sembrando el caos. Apenas 15 años más tarde se creó el Reino de Rattanakosin, con capital en Bangkok, que expulsó a los birmanos y firmó acuerdos con Gran Bretaña que le permitieron mantener la independencia a diferencia de sus vecinos. Hasta que en 1932 se produjo la Revolución Siamesa y el país se convirtió en una monarquía parlamentaria, adoptando el nombre de Tailandia.

El Ministerio de Exteriores considera el norte de Tailandia una región a evitar por completo. En el Triángulo de Oro hay mafias de todo tipo que se dedican al narcotráfico y si tienes mala suerte y te encuentras en el lugar equivocado las cosas se pueden torcer. Yo visité en solitario toda la zona y no tuve ninguna sensación de peligro. Aunque se trata de mi experiencia personal y conviene extremar las precauciones.
ITINERARIO POR TAILANDIA
En total estuve 14 días recorriendo el norte de Tailandia. Comencé mi ruta en Chiang Mai, donde volé desde Bangkok. Tras visitar la ciudad conocí a pie y en bicicleta los alrededores de Chiang Dao. Y me dirigí a la zona fronteriza con Myanmar y Laos (el Triángulo de Oro), descubriendo aldeas tradicionales de las Hill Tribes desde Tha Tong, Mae Salong, Mae Sai y Chiang Saen, a orillas del río Mekong. A continuación exploré en moto la desconocida provincia de Nan. Y regresé a Bangkok en un autobús nocturno.
CUANDO IR
La mejor época para viajar al norte de Tailandia son los meses de invierno (noviembre a febrero), cuando los cielos están despejados y las temperaturas son agradables. A partir de marzo el calor empieza a apretar; y no es extraño encontrar el paisaje cubierto de humo y polvo por la quema masiva de rastrojos en los campos de cultivo. En verano las lluvias torrenciales del monzón azotan buena parte de Tailandia, aunque en el norte son menos intensas. Yo visité Tailandia en noviembre y no llovió ni un solo día, pudiendo realizar todas las actividades que había previsto.
VISADO
Los ciudadanos de la Unión Europea (y de un buen número de países) no necesitamos visado para entrar en Tailandia, pudiendo permanecer un máximo de 30 días. Únicamente hay que rellenar una Thailand Digital Arrival Card (TDAC) a través de la página web tdac.immigration.go.th durante las 72 horas previas al viaje. Además tienes la opción de prorrogar la estancia 30 días adicionales en cualquier Oficina de Inmigración pagando una tasa de 1.900B (alrededor de 50€).
GUIAS DE VIAJE
-«Tailandia» de Lonely Planet: es la guía más completa del mercado y cuenta con 830 páginas llenas de información detallada para visitar cualquier rincón del país. Imprescindible.
-«Tailandia» de DK Eyewitness Travel: sigue la tónica del resto de guías de esta colección. Muy bien estructurada, mapas espectaculares, circuitos a pie recomendados en las principales poblaciones… Pero sus 525 páginas carecen de los datos prácticos necesarios para organizar un viaje por libre (alojamiento, restaurantes, transporte). Es perfecta para tener una idea general de la zona a visitar y como recuerdo de vuelta en casa.
COMO LLEGAR
Entré en Tailandia por aire, volando con Air Berlin hasta Bangkok, haciendo escala en Munich. Air Berlin era la segunda aerolínea de Alemania por detrás de Lufthansa hasta que desapareció en el año 2017 tras sufrir importantes pérdidas. Y no me extraña porque es sin duda una de las peores compañías que he utilizado. El asiento era minúsculo, sin espacio para las piernas; no tenía monitor individual (solo unas pantallas en la fila central emitiendo los mismos programas para todos); y la comida fue más que discreta.

La anécdota se produjo cuando subí al segundo avión en Munich y me vi rodeado de abueletes alemanes que viajaban solos a Bangkok. Uno de ellos se sentó a mi lado y hablaba un inglés muy correcto. Era un profesor jubilado que pasaba largas temporadas en la isla de Ko Samui, donde según él tenía dos novias (¡?). Estaba encantado con el país y no paraba de elogiar su clima excelente, playas de postal, precios ridículos, y guapas lugareñas. También me comentó que sus hijos no estaban contentos con su nueva vida.
Eso sí, cuando me preguntó por mi destino y le dije que iba a explorar las montañas del norte se quedó mirándome con una cara de incredulidad total. Una de dos: o pensó que estaba loco por perder el tiempo en la selva; o que conocía algún sitio exclusivo de fiesta y mujeres que no quería compartir con él. El caso es que al cabo de un rato ya no teníamos nada que decirnos y los silencios se fueron haciendo cada vez más largos.
TRANSPORTE
Para moverse por el país las principales opciones son:
1. Autobús: una buena alternativa para viajes largos entre las ciudades de Tailandia. La oferta es muy variada, con diferentes niveles de confort: Express, 2ª clase, 1ª clase, VIP y Super VIP. A partir de 2ª clase el vehículo suele tener aire acondicionado. Las clases VIP y Super VIP cuentan con asientos espaciosos, mantas, agua y snacks de cortesía, y realizan muy pocas paradas. Los precios son tan baratos que la diferencia entre un nivel y otro será de solo unos pocos euros, así que te recomiendo no racanear (sobretodo en los viajes nocturnos).
Los billetes se obtienen en las taquillas de la Terminal de Autobuses o a través de alguna página web especializada como busbud.com. Te recomiendo reservar con antelación para evitar sorpresas desagradables. Mi mochila grande viajó en el maletero inferior.
2. Tuk-Tuk: unos vehículos omnipresentes, incluso en el rincón más remoto de Tailandia. Se trata de triciclos motorizados perfectos para trayectos cortos entre poblaciones o para hacer excursiones. Son baratísimos, aunque es necesario regatear con el conductor porque los precios de partida cuando se trata de extranjeros suelen estar muy inflados. Los triciclos sin motor se llaman Samlaw y sirven para desplazamientos cortos en el interior de las poblaciones.

3. Moto: una opción ideal para explorar zonas rurales durante varios días, como la provincia de Nan o los alrededores de Mae Salong. En teoría es necesario el Permiso de Conducir Internacional pero a mí no me lo pidieron en ningún control policial.
Para evitar problemas te recomiendo una serie de precauciones. Alquila la moto en un lugar fiable, como una tienda con buenas referencias en las guías de viaje o tu alojamiento. Comprueba el estado del vehículo antes de despedirte del dueño. No olvides pedir los papeles de la moto y el contrato de alquiler. Y si puedes evita dejar el pasaporte original en depósito (ofrece a cambio otro documento menos importante). Una vez en ruta conduce siempre a la defensiva, esperando lo peor del resto de vehículos. Porque si tienes un accidente y se considera que ha sido culpa tuya (algo que a veces es muy subjetivo), correrás con los gastos de los daños ocasionados.
4. Songthaew: el nombre significa literalmente «dos filas». Son camionetas con una parte trasera cubierta donde hay dos filas de bancos a ambos lados para que se sienten los pasajeros. Junto al Tuk-Tuk es el vehículo habitual para trayectos cortos entre poblaciones.
5. Avión: una opción útil para viajes que por tierra implicarían invertir un montón de horas, por ejemplo entre Bangkok y Chiang Mai. La aerolínea nacional es Thai Airways. Además hay otras compañías low cost, como Bangkok Airways o Thai AirAsia, que ofrecen varios vuelos internos al día a precios muy competitivos.
ALOJAMIENTO
En Tailandia la oferta hotelera es muy amplia y en cualquier población de cierto interés turístico encontrarás un buen número de alojamientos. Yo siempre escogí pensiones familiares, disfrutando de habitaciones impecables con abundantes desayunos incluidos. Si no visitas Tailandia en plena temporada alta te recomiendo elegir tu hotel sobre la marcha y negociar el precio directamente. Así podrás viajar con total libertad y conseguir descuentos interesantes.

COMIDA
El plato estrella de Tailandia es el Pad Thai, unos noodles fritos con pollo o gambas acompañados de una salsa de tamarindo, pescado y frutos secos. A parte hay infinidad de especialidades pero cada vez que probé una acabé decepcionado, así que poco a poco me limité al Fried Rice con pollo, cerdo o huevo, un valor seguro disponible en todos los menús.
En Tailandia la bebida más extendida es el Té con leche, que se suele servir hirviendo y ligeramente azucarado. Los Tailandeses también consumen muchos zumos naturales. Yo casi siempre pedí agua fría, sodas y batidos. Hay un par de marcas de cerveza local, Singha y Chang, aunque durante este viaje no probé el alcohol y no puedo opinar.
IDIOMA
La lengua oficial en Tailandia es el Thai, que habla toda la población, con variantes dialectales en función de cada región. En el norte la gente utiliza el llamado Thai del Norte, también conocido como Lanna o Kam Mueang. A mí me pareció un idioma indescifrable y durante mi estancia en Tailandia no hice el más mínimo intento de aprender alguna palabra. En las principales poblaciones siempre encontré gente con conocimientos de inglés y no tuve problemas. Pero en las aldeas de las Hill Tribes cuesta comunicarse y viví alguna situación complicada.
Además hay otros grupos minoritarios que tienen su propia lengua. Se han identificado más de 60, y destacan los Khmer (en el este, cerca de la frontera de Camboya); los Malayos (extendidos por el sur); y los Karen (en el oeste, junto a la frontera de Myanmar). Otras lenguas todavía más residuales son utilizadas por los grupos étnicos que forman parte de las Hill Tribes, ubicados en el norte de Tailandia, como los Lahu, Akha o Lisu.
MONEDA
El Baht, que a su vez se divide en 100 Satangs. Cuando visité Tailandia el tipo de cambio era de 1 eur = 50B (nov/2009). Para obtener moneda local, utilicé los cajeros automáticos, que están por todas partes, incluso en las poblaciones más remotas. Aunque es complicado encontrar comercios que permitan pagar directamente con tarjeta evitando el uso de efectivo (únicamente hoteles y restaurantes caros).
SALUD
No hay ninguna vacuna obligatoria para visitar Tailandia. Solo se exige la de la Fiebre Amarilla si procedes de una zona de riesgo. Además se recomiendan las de la Fiebre Tifoidea, Hepatitis A y B, Difteria y Tétanos. Lo mejor será que pidas cita en un Centro de Medicina Tropical y pongas al día tu cartilla de vacunación para evitar experiencias desagradables.
Bueno, podría facilitar muchos más datos pero creo que junto a los 8 posts que he publicado tienes bastante información para hacerte una idea del norte del país y decidir si te apetece visitar esta región. Aún así, si te surge alguna duda escríbeme y contactaré contigo lo antes posible.
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