Datos básicos para visitar por libre un país habitado por docenas de grupos étnicos de tradiciones sorprendentes.
Varios fueron los motivos que me animaron a visitar Camerún. Primero, se trata de un país que tiene una naturaleza espectacular, con selvas tropicales, playas de postal y cascadas imponentes. En segundo lugar, la presencia de numerosos grupos étnicos que todavía conservan sus tradiciones ancestrales, como los Bamiléké, los Bamoun o los Baka (llamados popularmente Pigmeos). Y eso que no visité el norte, donde habitan algunas de las etnias más interesantes de Camerún. Tercero, coronar la cima del Monte Camerún, aunque al final no pudo ser por la climatología adversa y la desaparición de la mayoría de agencias de viajes locales a causa de la crisis del coronavirus y la inestabilidad de la región. Por último, tras recorrer Nigeria decidí continuar mi viaje hacia el sur.
En 1472 unos exploradores Portugueses llegaron a la desembocadura del río Wouri y, asombrados por la gran cantidad de gambas, bautizaron el lugar con el nombre de Río dos Camaroes, que más tarde evolucionaría a Camerún. Durante los siguientes 400 años los Portugueses y otros países europeos (principalmente Holanda, Inglaterra y Francia) mantuvieron relaciones comerciales con la población local, adquiriendo esclavos, oro y marfil. Pero en 1884 los jefes Douala y Bamiléké firmaron un acuerdo que convirtió la zona en un protectorado Alemán y más tarde en la colonia de Kamerun. Su gobernador más famoso, Jesko von Puttkamer, destacó por su crueldad, conquistando nuevos territorios hacia el interior y creando plantaciones con esclavos sometidos a todo tipo de torturas.

Camerún
Hasta que en 1914, tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, tropas Inglesas y Francesas ocuparon Kamerun y dividieron la colonia en 2 partes:
*Camerún Francés: con capital en Yaoundé, equivalía al 80% del territorio. Consiguió la independencia en 1960 y se transformó en la República de Camerún.
*Camerún Británico: era una estrecha franja dividida a su vez en Norte y Sur, y fue administrada de forma conjunta con la colonia de Nigeria. En el año 1961 los habitantes del Norte (de religión Musulmana) votaron unirse formalmente a la recién independizada Nigeria, y hoy día constituye parte de los estados de Borno, Adamawa y Taraba dentro de ese país. Meses después la población del Sur (de religión Cristiana) aceptó integrarse en la República de Camerún a cambio de mantener una autonomía que en pocos años fue revocada por el gobierno central.
El Ministerio de Exteriores considera Camerún un destino poco seguro por diferentes razones. Destacan los niveles de delincuencia del país, con robos y atracos frecuentes (sobretodo de noche en Yaoundé y Douala); la amenaza terrorista de Boko Haram en el Extremo Norte; las guerrillas secesionistas del antiguo Camerún Británico en el oeste; y la presencia de grupos armados cerca de la frontera con la República Centroafricana. Yo siempre viajé en transporte público, incluyendo parte del Camerún Británico, y no viví ninguna situación desagradable, aunque conviene extremar las precauciones.
ITINERARIO POR CAMERUN
En total estuve 27 días en Camerún. Comencé en Limbe, donde llegué en lancha + taxi compartido desde Oron (Nigeria). A continuación viajé a Douala, y desde allí me dirigí al norte del país pasando por Melong (para hacer excursiones a la Cascada de Ekom Nkam y los Lagos de Manengouba); Bafoussam (epicentro del País Bamiléké); y Foumban (capital del Reino Bamoun). De nuevo en el sur visité Yaoundé; y me quedé unos días en Kribi disfrutando de sus playas y antiguos edificios coloniales. Por último fui a Ambam, una población pegada a la frontera de Gabón.
CUANDO IR
La mejor época para viajar a Camerún es entre los meses de noviembre y marzo, cuando apenas llueve y hay menos mosquitos (disminuyen las probabilidades de contraer malaria). Aunque las diferencias son notables entre el árido norte, situado en la región del Sahel, y el húmedo sur, de clima tropical. Además la temporada seca coincide con el Harmattan, un fuerte viento que arrastra la arena del Sáhara y reduce la visibilidad. Así que no hay un timing perfecto para descubrir el país.
Yo visité Camerún en noviembre y la lluvia solo hizo acto de presencia al principio de la ruta. Por suerte se trataba de chaparrones de escasa duración (principalmente a última hora de la tarde) que me permitieron realizar actividades. A partir de aquí disfruté de un sol radiante, cielos despejados, y cascadas que lucían en todo su esplendor (en especial la de Ekom-Nkam).
VISADO
Para entrar en Camerún es necesario un visado, que se tramita a través de una embajada o consulado. Yo lo gestioné en Nigeria, donde tienes 3 opciones:
1. Lagos: hay un consulado situado en Victoria Island. El precio oficial del visado es de 100milF (alrededor de 150€), para un periodo de 90 días y con entrada múltiple (se trata de la única modalidad disponible). Sabía que en los pagos en divisas aplican un tipo de cambio muy desfavorable así que me busqué la vida en el mercado negro de Lagos Island y conseguí los francos. Pero el encargado de la recepción me dijo que no los aceptaban, solo nairas (la moneda de Nigeria) (134milN) o dólares (240Usd). Una auténtica estafa.
Yo me indigné y pedí hablar con un superior. Aunque acabé en la oficina de un tipo que me trató con absoluto desprecio, sin apenas mirarme, así que me largué. Esta es la política del gobierno de Camerún para atraer turistas al país… Más tarde me enteré que una pareja francesa pudo pagar el visado en euros a un tipo de cambio razonable (160€), aunque a mí no me dieron esa opción. Por lo visto depende de la persona que atienda.
2. Abuja: aquí está la embajada y en principio tenía previsto viajar a la capital. Pero las peores inundaciones de la última década arrasaron el centro de Nigeria y me obligaron a modificar mi recorrido.
3. Calabar: alberga el segundo consulado del país y era mi última opción para visitar Camerún. Nada más llegar la cosa pintaba fatal. Me recibió un encargado realmente antipático. Y encima me dijo que no podía cruzar la frontera por tierra o mar debido a la inestabilidad de la zona (guerrillas separatistas en el antiguo Camerún Británico y piratas navegando la costa). La única alternativa era viajar en avión y el tipo quería ver la reserva del vuelo. Pero uno hasta Yaoundé costaba más de 600€ (solo ida) y además implicaba regresar a Lagos. Reconozco que cuando salí del consulado no era nada optimista y dediqué un rato a buscar alternativas a Camerún.
Por suerte cuando estaba a punto de rendirme encontré en Internet la web onwardticket.com, que ofrece reservas de vuelos para tramitar visados válidas durante 48 horas. Yo rellené un formulario, pagué 14Usd, y en cuestión de minutos recibí por correo electrónico un documento con la reserva. Acabé muy satisfecho. Durante el proceso de compra se duplicó el pago, envié un correo al servicio de atención al cliente y me devolvieron el dinero casi al momento.
Al día siguiente regresé al consulado de Calabar con la reserva del vuelo más el resto de la documentación necesaria: 2 fotocopias del Pasaporte; una reserva de Hotel para las primeras noches; 2 Fotos; y el importe del visado (60milF). Mucho más barato que en la embajada de Lagos, aunque era para 30 días y con una única entrada.

Mi relación con el encargado cambió de forma radical cuando le entregué mi Pasaporte y vio que era de Barcelona Porque Samuel Eto’o, el mejor jugador de fútbol de la historia de Camerún, fue parte de la etapa más gloriosa del Barça. A partir de aquí se mostró sonriente e incluso me soltó alguna palabra en español. ¡Si lo llego a saber juego esta carta desde el principio! De todas formas el hombre revisó con lupa la documentación y temí que descubriera algún error en mi reserva del vuelo. Pero pareció quedar satisfecho, me hizo rellenar una solicitud, y se metió en un despacho.
Yo pensaba que al poco me llamaría para hablar con el cónsul o aparecería con el visado en mi Pasaporte. En su lugar me tocó aguantar más de 3 horas en la sala de espera, viendo en la tele una película Nigeriana malísima y rodeado de empleados que no hacían nada. Resulta que el gobierno de Camerún estaba implementando un nuevo sistema para tramitar Visados Electrónicos y era la primera vez que el encargado utilizaba el equipo informático.
Finalmente me llamó para hacerme una foto y tomar mis huellas dactilares, y tras una larga llamada telefónica con un técnico de Camerún me entregó el Pasaporte con mi visado. La parte positiva es que no mencionaba la necesidad de entrar al país por aire. En cambio descubrí que el plazo empezaba a contar ese mismo día. De todas formas respiré aliviado porque la situación era límite. Eso sí, todavía me faltaba cruzar la frontera…
Mi llegada a Camerún se produjo en plena crisis del coronavirus y las autoridades habían establecido un requisito adicional: hacerme un test rápido gratuito en el puesto de control fronterizo, independientemente de que estuviera o no vacunado. Tras el test me dieron un documento con el resultado negativo y pude continuar. Menos mal, porque si hubiera sido positivo me habrían obligado a permanecer 14 días en cuarentena en un hotel designado por el gobierno.
GUIAS DE VIAJE
-“Cameroon” de Bradt Guides: es una de las pocas guías del mercado centrada exclusivamente en Camerún. Cuenta con más de 270 páginas llenas de información detallada para recorrer cada rincón del país. Imprescindible. Lástima que la última edición disponible se había publicado hacía 11 años y la mayoría de datos prácticos estaban desactualizados (alojamientos, restaurantes, horarios, precios).
-“Cameroun” de Petit Futé: otra buena opción para los países de África Central que fueron colonias Francesas. Tiene 310 páginas y aunque su portada anunciaba que se trataba de una edición muy reciente, el contenido de la guía no me lo pareció tanto. Además está en francés.
-“West Africa” de Lonely Planet: solo tiene 28 páginas dedicadas a Camerún. Sirve como complemento, para hacerte una idea general; o si vas a visitar otros países de la zona.
COMO LLEGAR
Entré en Camerún por mar desde Oron (Nigeria), un desplazamiento sencillamente épico. Como ya he comentado, en el consulado de Calabar me dijeron que estaba prohibido acceder al país por vía terrestre o marítima. Pero una vez con el visado en mi poder decidí jugármela y viajar por mar, enfrentándome a 2 problemas:
*No hay embarcaciones de pasajeros entre Nigeria y Camerún. Solo barcos de mercancías que parten de Calabar, lentos y con salidas infrecuentes. Y lanchas rápidas (también de mercancías) desde Oron, más rápidas y con frecuencia casi diaria, aunque a cambio son menos seguras (demasiado frágiles para navegar en mar abierto).

*En la zona se producen ataques de piratas. Y no se trata de señores con barba y espadas, sino chavales violentos armados con AK-47 que se dedicaban a los robos y secuestros. Además un turista blanco era un objetivo tentador por el que podrían pedir un rescate muy superior al habitual.
Mi idea inicial era viajar en barco de mercancías y me acerqué a preguntar al Puerto de Calabar, pero no acabé muy convencido. Un tipo con unas copas de más me pedía 40milF por adelantado sin opción de regatear y sin confirmarme el día de salida, así que opté por las lanchas.
Investigando en Internet encontré una agencia de viajes local (Ringsco) gestionada por un Nigeriano llamado John. Y descubrí que Vincent y Julian (los dos moteros Canadienses que conocí en Idanre Hills) habían utilizado sus servicios para acceder a Nigeria desde Camerún. No quedaron especialmente contentos pero tampoco tuvieron problemas importantes y me pareció una buena alternativa que me evitaría negociar con los dueños de las lanchas. Contacté con John a través de WhatsApp; concretamos el precio del viaje (35milF, algo más de 50€); y cuando llegué a Oron en Ferry desde Calabar el chaval me estaba esperando.
Al día siguiente me vino a buscar a mi hotel y volvimos al puerto para comenzar mi viaje a Camerún. En el post que dedicaré a Limbe explicaré todos los detalles de esta aventura. Aquí me centro en los trámites de Inmigración. El trayecto constó de 2 etapas:
1. Lancha hasta Idenao: en el muelle de Oron hay una Oficina de Inmigración donde entregué mi Pasaporte y me sellaron la salida de Nigeria. Antes un agente conocido de John me hizo varias preguntas y tomó mis huellas digitales; y otro anotó mis datos en un libro de registro. Después caminamos hasta el puerto y un tipo en evidente estado de embriaguez me pidió el certificado de vacunación contra la Fiebre Amarilla (aunque estaba más interesado en que le diera una propina).
Una vez en la lancha que me consiguió John el trayecto duró 4 horas pero se me hizo eterno, mirando en todas direcciones por si aparecía una embarcación de piratas. Al llegar al puerto de Idenao había un caótico Control de Inmigración con diferentes secciones. Sus responsables no se aclaraban y me enviaban de una a otra, pero por suerte realicé todos los trámites sin incidentes:
*Registro de equipaje: bastante superficial.
*Examen Médico: me hicieron un test rápido de coronavirus y me dieron un comprobante con el resultado negativo. También me pidieron la cartilla de vacunación contra la Fiebre Amarilla y tuve que contestar varias preguntas.
*Policía: una señora de muy mal genio me sometió a un interrogatorio (ocupación, motivo del viaje, destino), aunque acabó pidiéndome mi WhatsApp para seguir en contacto (¡?). A continuación un agente me hizo más preguntas.
El caso es que después de este Control de Inmigración tan minucioso nadie me selló en el Pasaporte la entrada en Camerún y me derivaron a la Oficina de Limbe.
2. Taxi compartido a Limbe: estaba parado en el exterior del puerto y me ayudó a encontrarlo un chaval que se me acopló nada más bajar de la lancha (le di 500F de propina). Como ya había tenido suficientes incomodidades pagué 3milF por el asiento delantero para mí solo. El trayecto de 45km duró una hora. Llegué a Limbe pasadas las 17h y la Oficina de Inmigración estaba cerrada, así que pospuse la gestión del sello.

Al día siguiente, nada más salir a la calle, paré un moto-taxi y pedí al conductor que me llevara a la Oficina de Inmigración. El chaval no tenía ni idea, y tras preguntar y dar varias vueltas me dejó en la Comisaría de Policía. Allí un agente me dijo que debía ir al Puerto y utilicé otro moto-taxi.
Pronto descubrí que obtener el sello de entrada no iba a ser sencillo. Los vigilantes de seguridad me pedían 450F por la tasa de acceso al recinto portuario. Y un agente de policía se guardó mi Pasaporte en el bolsillo y me llevó a un bar cercano donde pretendía que les pagara una cerveza a él y a su amigo, y que le diera 30milF por el sello. Yo me negué a todo con mano izquierda hasta que llamó al Jefe de Policía. Por desgracia estaba en una reunión y me tocó esperar más de media hora. El tipo me ofreció enseñarme las instalaciones del Puerto, pero no tenía ganas de pasar más tiempo con él y preferí sentarme en la oficina junto a dos mujeres uniformadas que me dejaron tranquilo.
Cuando apareció el Jefe de Policía me temí lo peor porque le gritaba a todo el mundo. Aunque al verme me invitó a pasar a su despacho; me hizo un par de preguntas en un tono muy amable; y me selló en el Pasaporte la entrada en Camerún. Prueba superada.
Nota: ese mismo día John (el dueño de Ringsco) me estuvo enviando mensajes sin parar pidiéndome las fotos y vídeos que nos habíamos hecho juntos la tarde anterior, además de que promocionara su negocio en mis redes. La verdad es que sus servicios me parecieron nefastos y al final le tuve que contestar con firmeza para que me dejara tranquilo. No recomiendo para nada Ringsco y si tuviera que repetir el trayecto me acercaría por mi cuenta al muelle de Oron y negociaría directamente con los dueños de las lanchas. Estoy seguro de que encima conseguiría un precio más ventajoso.
TRANSPORTE
Para moverte por el país las opciones son:
1. Autobús: es el principal medio de transporte para viajar entre las ciudades de Camerún. Hay numerosas compañías privadas. Yo no perdí el tiempo en comparar pero la calidad varía bastante, sobre todo en cuestiones como la puntualidad o las condiciones de seguridad. Eso sí, por regla general los vehículos son antiguos, con asientos incómodos y sin aire acondicionado. Las Terminales están ubicadas en las afueras de los núcleos urbanos y debido a sus dimensiones casi siempre llegué en moto-taxi. Los billetes se compran en la taquilla de la compañía y piden el Pasaporte. No es necesario reservar con antelación excepto algún trayecto concreto con gran demanda (nocturno) o en época de vacaciones.
Los autobuses se ponen en marcha cuando están llenos y esto a veces implica esperas de varias horas. Aunque hay compañías que ofrecen servicios VIP con mini-buses que arrancan a una hora determinada independientemente del número de pasajeros (sale a cuenta pagar un poco más). Una vez en ruta el mal estado de las carreteras y los frecuentes controles policiales provocan que los trayectos se eternicen. A cambio constituyen una buena oportunidad para relacionarse con los lugareños.
2. Taxi Compartido: se trata de vehículos destartalados donde en función de la ruta a veces se viaja holgadamente y otras se aprovecha el espacio al máximo, con 2 pasajeros sentados junto al conductor y 4 más en la fila trasera. En estos casos a los extranjeros se les ofrece pagar el doble y ocupar solos el asiento del copiloto. Yo acepté en un par de ocasiones aprovechando los precios reducidos y la diferencia de comodidad es abismal, así que lo recomiendo, especialmente para trayectos largos.
3. Moto-taxi: una opción inmejorable para evitar el tráfico de las ciudades o moverte entre poblaciones rurales. Las motos son potentes y están preparadas para todo tipo de terreno, y los precios son tentadores. Yo las utilicé mucho pero las condiciones de seguridad son mínimas, viajando sin casco, con maniobras al límite y velocidades excesivas. De entrada los conductores acostumbran a pedir tarifas muy elevadas (a veces el doble del precio habitual) con lo cual es necesario regatear.

ALOJAMIENTO
En Camerún la oferta hotelera es correcta y las poblaciones de cierto interés turístico cuentan con diferentes alojamientos. El problema es que la mayoría de opciones están orientadas a viajeros de presupuesto holgado, sin apenas alternativas para mochileros. Los ejemplos más claros son Douala y Yaoundé, donde los precios son prohibitivos y solventé la situación gracias a uno de sus escasos hoteles económicos. En el resto del país encontré alguna habitación aceptable, aunque renunciando a cualquier comodidad, con duchas de agua fría; suministro eléctrico limitado; ausencia de mosquitera (te recomiendo llevarte una o comprar un bote de insecticida); y cucarachas o ratones. Además no aceptan pagos con tarjeta.
Los alojamientos básicos de Camerún no aparecen en Booking. Únicamente es posible contactar con ellos por teléfono. Yo casi siempre llegué sin reserva y esto me permitió negociar el precio y obtener algún descuento.
COMIDA
La gastronomía de Camerún es muy limitada. Los platos casi siempre incluyen Pâte, una bola de masa cocida elaborada con la harina de diferentes productos: mandioca (para el Fufu), maíz o batata. La Pâte es prácticamente insípida y su misión es llenar el estómago por poco dinero. Se acompaña de una salsa muy picante llamada Soup, hecha con cacahuetes, okra o nueces de palma, entre otros ingredientes. Además se añade carne de ternera, pescado o pollo.
Yo preferí otras especialidades, como el Ndolé (pasta de cacahuetes y hojas de una planta local con trozos de carne o pescado). Y Pollo Asado con plátano o patatas fritas. También visité en varias ocasiones puestos callejeros de Suya, que venden carne a la parrilla en brochetas o trozos sueltos a precios de risa. Incluso puedes llevarte la ración a un bar cercano y acompañarla de una cerveza. Y solventé un buen número de cenas haciendo una compra en una panadería, donde me aficioné a los Beignets (o Sugar Balls en el Camerún Británico).
En cuanto a la bebida, el licor nacional de Camerún es el vino de palma, elaborado artesanalmente a partir de la sabia de algunas especies de palmera. Por la mañana, recién obtenido, su sabor es dulce y agradable; pero en cuestión de horas pasa a ser amargo y se dispara la graduación. Yo opté por la cerveza local, marcas Castle o 33, en envases de 0,65l que caían a pares si conseguía encontrar un bar que la sirviera bien fría.
IDIOMA
Las lenguas oficiales en Camerún son el Francés y el Inglés, más o menos habituales en función de la región donde te encuentres (antiguo Camerún Francés o Británico). Aunque mucha gente habla el idioma del grupo étnico al que pertenece, como el Douala (extendido por el sur del país); el Peul (utilizado por los Fulani del norte); o el Bamiléké (en el centro-oeste). Así que en algunas poblaciones remotas es complicado comunicarse. Yo reconozco que no hice el más mínimo esfuerzo por aprender palabras de estas lenguas indescifrables y tampoco tuve excesivos problemas.

MONEDA
El Central African CFA Franc. Se trata de la moneda común de los 6 países que integran la Communauté Économique et Monétaire de l’Afrique Centrale. Una especie de Unión Europea que nació en 1945 impulsada por Francia para cohesionar las economías de sus colonias en África Central. Actualmente está formada por Camerún, República Central Africana, Chad, Congo Brazzaville, Gabón y Guinea Ecuatorial. La última era una colonia española pero en 1984 se unió al resto de países para beneficiarse de sus ventajas.
CFA son las siglas de Communauté Financière Africaine, pero en la calle la gente se refiere a ella como Franc. Tiene un tipo de cambio fijo, que desde la creación del euro es de 1 Eur = 656F. Para obtener moneda local utilicé los cajeros automáticos, distribuidos en las principales poblaciones. Suelen cobrar una comisión de reintegro (más o menos elevada en función de la entidad).
Los establecimientos no aceptan pagos con tarjeta (solo hoteles y restaurantes de lujo). Con lo cual estarás obligado a llevar siempre efectivo. Además casi nadie tiene cambio y cuesta un mundo encontrar billetes pequeños o monedas. La situación alcanza niveles surrealistas, donde el problema se traslada al cliente y se llegan a perder ventas. Te recomiendo hacer acopio desde el primer momento.
TELEFONO
Si vas a pasar mucho tiempo en el país y no quieres depender de las redes wifi te aconsejo comprar una tarjeta SIM local. En Camerún hay 4 operadoras: MNT, Orange, Nexttel y Camtel. Por lo que pude investigar MTN es la que tiene mayor cuota de mercado y niveles de cobertura, así que elegí esta.
Conseguí la tarjeta SIM en una tienda MTN de Limbe, aunque no llegué a entrar porque un empleado muy amable me atendió en un pequeño mostrador situado junto a la puerta. MTN ofrece diferentes planes Prepago. Yo escogí uno de 4,2GB de datos, válido para un periodo de 30 días, y me costó 2.100F (poco más de 3€), aprovechando una oferta especial de bienvenida. Pero puedes elegir desde solo 150MB por 125F (no sé a quién le interesaría este plan) hasta 150GB por 63milF. El proceso de compra fue muy sencillo. Entregué mi Pasaporte; esperé media hora hasta que se activó la tarjeta SIM; realicé una recarga de saldo; y contraté el plan Prepago que más me interesaba.
Hay numerosos comercios y operadores privados que teóricamente ofrecen los mismos servicios que las tiendas oficiales MTN, pero yo solo los recomiendo para recargar saldo. No suelen estar acostumbrados a dar de alta a clientes extranjeros y cualquier error provocará que te bloqueen la SIM, con las consiguientes molestias. En cuanto a mi experiencia con MTN es complicado opinar. La red de telefonía en Camerún es penosa y en muchas ocasiones el acceso a Internet era realmente lento o me quedaba sin cobertura. Todo el mundo se quejaba de esto así que no creo que MTN sea una compañía especialmente problemática. Con lo cual si volviera a Camerún repetiría.
SALUD
Para visitar Camerún se exige la presentación del certificado internacional de vacunación contra la Fiebre Amarilla. Hasta el 2016 se administraban dosis de refuerzo cada 10 años, pero entonces la OMS determinó que una sola dosis ya era suficiente para otorgar inmunidad de por vida. El caso es que antes de entrar en Guinea-Conakry leí relatos de controles policiales con agentes que pedían dinero por no tener la vacuna actualizada. Y para evitar problemas acudí a un Centro de Vacunación en Bissau y me puse una dosis de refuerzo.
Además se recomiendan las vacunas contra la Fiebre Tifoidea, Hepatitis A y B, Difteria, Tétanos y Meningitis. Y seguir un tratamiento preventivo contra la Malaria. Lo mejor será que pidas cita en un Centro de Medicina Tropical y pongas al día tu cartilla de vacunación para evitar experiencias desagradables.
Bueno, podría facilitar muchos más datos pero creo que junto a los 7 posts que publicaré tendrás bastante información para hacerte una idea de Camerún y decidir si te apetece visitar este país. Aún así, si te surge alguna duda escríbeme y contactaré contigo lo antes posible.
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Comentarios
2 ComentariosMJ
Jun 11, 2025Gracias, ayudas.
Ganas De Mundo
Jun 14, 2025Un placer compartir info de viajes!