Una catedral con sus muros cubiertos de frescos medievales, un barrio de artistas y un museo dedicado a la Segunda Guerra Mundial
Kiev (o Kyiv, como prefieren llamarla sus habitantes para evitar el nombre en ruso) es la capital de Ucrania y vivió su época dorada entre los siglos IX y XIII mientras estuvo al frente del Kievan Rus. Esta poderosa federación de estados eslavos liderada por el Principado de Kiev se extendía entre el Mar Báltico y el río Danubio. Y ganó importancia gracias al príncipe Volodymyr el Grande, que en el año 988 selló una ventajosa alianza con el Imperio Bizantino, adoptando el Cristianismo Ortodoxo como religión oficial de la federación; y casándose con la hermana del emperador Basilio II. Durante el reinado de su hijo Yaroslav el Sabio el Kievan Rus se convirtió en una de las potencias europeas de la época, gracias a la ruta comercial con el Imperio Bizantino que aprovechaba el río Dnieper.
Una serie de disputas internas y el declive de Bizancio debilitaron la federación. Pero su final llegó de forma abrupta cuando en el año 1240 las tropas Mongolas de Batu Khan conquistaron la zona y arrasaron Kiev, masacrando a la gran mayoría de sus 50mil habitantes. Hoy día Kiev es una ciudad muy agradable, llena de cafeterías y restaurantes, con numerosas atracciones turísticas. Estas son las 6 que recomiendo:

CATEDRAL DE SANTA SOFIA
*Horario: 10h – 18h (aunque se puede acceder al recinto entre 9h y 20h)
*Precio: 125G (recinto, catedral y refectorio)
*Fotografía: ok
Una magnífica iglesia fundada en el año 1011, durante el periodo de máximo esplendor del Kievan Rus. La Catedral de Santa Sofia se llamó así en homenaje a la de Constantinopla (hoy Estambul) y simbolizaba el poder de la federación. Aquí eran coronados y enterrados los príncipes, se recibía a embajadores extranjeros, y fue creada la primera biblioteca. Los Mongoles saquearon el templo, pero tuvo peores consecuencias su abandono a lo largo del siglo XVI. En esta época el tejado se deterioró, un muro se hundió, y numerosos frescos desaparecieron para siempre. Más tarde, a principios del siglo XVIII, la catedral se restauró incluyendo nuevos elementos.
En 1934 los rusos habían planeado destruirla, tal y como hicieron con el Monasterio de San Miguel de las Cúpulas Doradas. Aunque por suerte al final Santa Sofia solo fue expropiada y convertida en un Museo. En la actualidad todavía pertenece al estado porque las diferentes ramas de la Iglesia Ortodoxa se disputan su propiedad sin ponerse de acuerdo.
Mi visita se dividió en 3 partes:
1. Catedral: la fachada es de estilo barroco, fruto de la restauración del siglo XVIII, que incorporó numerosos cambios como los muros de color blanco, varias torres, y las cúpulas verdes con forma de bulbo (excepto la central, de color dorado). La iglesia es espectacular y me dediqué a pasear por el parque que la rodea en busca de los mejores ángulos para la fotografía. De vez en cuando me cruzaba con algún lugareño (acceder solo al recinto cuesta 25G).
Pero lo mejor de Santa Sofía está en el interior. Es un auténtico festival de frescos y mosaicos, parte del siglo XI y otros añadidos en el XVIII para sustituir los dañados. Destacan la enorme Virgen Orante del ábside central; el Cristo Pantocrator rodeado de ángeles de la cúpula principal; y las imágenes de Santos y Apóstoles. Me encantó caminar entre arcos y columnas cubiertas de pinturas, descubriendo infinidad de detalles en cada rincón. Además es posible subir al primer piso para disfrutar de unas vistas épicas y contemplar la catedral desde las alturas. Hay señoras vigilando pero pude hacer todas las fotos que quise (y fueron muchas); y carteles con explicaciones en inglés.
A parte de los frescos y mosaicos me gustaron las puertas del iconostasio, lujosamente decoradas; la Tumba del Príncipe Yaroslav el Sabio (un sarcófago de piedra con relieves); una sala anexa con las tumbas de algunos Metropolitanos de la Iglesia Ortodoxa; una maqueta que muestra el aspecto de Kiev en el siglo XI; y varios mosaicos rescatados del Monasterio de San Miguel de las Cúpulas Doradas antes de ser demolido. En total me tiré 2 horas deambulando por el recinto de Santa Sofia mientras los pocos visitantes que me crucé apenas le dedicaban unos minutos.
2. Refectorio: contiene un puñado de objetos religiosos de escaso interés. La verdad es que no pagaría por verlo, pero estaba incluido en el billete.
3. Campanario: fue construido en el año 1706. Inicialmente tenía 3 niveles pero se añadió un cuarto en 1852 que alcanza los 76m de altura. El exterior se encuentra cubierto de relieves con motivos florales y figuras de ángeles. Se permite subir al campanario pagando 60G adicionales. A partir del primer nivel las escaleras están algo expuestas y si tienes vértigo la sensación no es nada agradable. Pero la panorámica compensa con creces, con las cúpulas de la Catedral; la enorme Plaza Sofiivska rodeada de edificios históricos; y al fondo el Monasterio de San Miguel. Y eso que durante mi visita soplaba un viento helado.
Por 40G más puedes entrar en la antigua Residencia del Metropolitano y la Panadería, pero por lo que leí no merecen mucho la pena y con lo que vi tuve suficiente.

AVENIDA KHRESHCHATYK
Se trata de la calle principal de Kiev, donde sus habitantes acuden a pasear a cualquier hora del día. En 1941, tras la ocupación de la ciudad por parte del ejército Nazi, una serie de explosivos plantados por los rusos arrasaron el centro, así que los edificios actuales datan de los años 50-60 y son de estilo soviético (uno está rematado por una estrella de Stalin). En Khreshchatyk hay tiendas de las marcas comerciales más conocidas; puestos de café y kebabs; y pasos subterráneos para cruzar evitando el intenso tráfico. Además la avenida cuenta con 3 lugares de especial interés:
1. Ukrainian House: preside la Plaza Europea, situada en el extremo norte de Khreshchatyk. Se trata de un edificio soviético construido en 1982, al mismo tiempo que el Friendship of Nations Monument. Inicialmente albergaba un museo dedicado a la vida de Lenin, pero tras la independencia de Ucrania se empezó a utilizar como sala de conferencias y exposiciones.
2. Plaza de la Independencia (Maydan Nezalezhnosti): es la plaza más importante de Kiev, dividida en dos por la avenida Khreshchatyk y con unas dimensiones enormes. En un lado se levanta el Monumento de la Independencia, una columna de 61m de altura con la estatua de una mujer que extiende los brazos. Además hay un puente metálico que ofrece unas vistas geniales de la plaza. Al otro lado destaca Lach Gates, un arco de piedra coronado por una estatua del Arcángel Miguel (el patrón de la ciudad).
En esta plaza han tenido lugar las principales protestas de la historia reciente del país, aunque hoy día la que más se recuerda es la conocida como Euromaidan. En noviembre del 2013 el presidente Viktor Yanukovych canceló la firma de un acuerdo de asociación con la Unión Europea para impulsar un mayor acercamiento a Rusia. Y miles de habitantes de Kiev, descontentos con el cambio, se concentraron en la Plaza de la Independencia. Más tarde la brutalidad policial encendió los ánimos y atrajo a mucha más gente (una de las manifestaciones reunió a un millón de personas), que respondió con violencia, ocupando edificios y enfrentándose a los agentes. Al final, tras más de 100 muertos y 2.500 heridos, en febrero del 2014 Yanukovych se vio obligado a abandonar el país, y desde entonces vive exiliado en Rusia.
Junto al Monumento de la Independencia hay una serie de paneles con imágenes y textos en inglés donde se relata lo ocurrido durante el Euromaidan comparándolo con otros conflictos de la historia de Ucrania. Y varios altares dedicados a los fallecidos en las protestas con fotos y velas. Por la zona deambulan voluntarios que venden cintas con los colores de la bandera ucraniana (la gente las ata cerca de los altares a modo de ofrenda).
3. Besarabsky Rynok: un mercado cubierto situado en el extremo sur de Khreshchatyk que data del año 1912. El exterior es imponente. Dentro hay un montón de puestos con frutas y verduras, botes de encurtidos, carne, pescado… Aunque la estrella del recinto es el caviar, que se vende a precios de risa. Una mujer me pedía por una lata 250G (menos de 8€). Durante mi visita no había mucha gente y me convertí en el centro de todas las miradas. Pero pude hacer fotos sin problema y estuve hablando un rato con el chaval propietario un puesto de frutos secos y especias.

ANDRIYIVSKY UZVIZ
Una calle que conecta la parte alta de Kiev, donde se encuentra el Casco Antiguo, con el barrio comercial de Podil, ubicado en la parte baja. La avenida está adoquinada (aunque no es peatonal) y cuenta con numerosas tiendas de artesanía y galerías de arte. Por este motivo hay quien se refiere al barrio como el Montmartre de Kiev. En cualquier caso se trata de una de las zonas más visitadas de la ciudad. Estos son los lugares de interés:
1. Iglesia de San Andrés: un templo de estilo barroco construido sobre una colina a mediados del siglo XVIII para uso personal de la Emperatriz de Rusia Yelisaveta (por eso no tiene campana). Aunque la monarca murió antes de que acabaran las obras y la iglesia quedó sin uso durante décadas, alternando épocas de abandono con varias reformas. El exterior es majestuoso, con una fachada decorada con columnas; una cúpula rodeada de 4 estilizadas torres; y cúpulas en forma de bulbo de color azul turquesa.
Durante mi visita a Kiev la iglesia se encontraba cerrada al público por trabajos de restauración, pero al menos pude acceder al patio (20G) y contemplarla de cerca. Una terraza ofrece muy buenas vistas de Andriyivsky Uzviz y el barrio de Podil. A escasos metros de la iglesia está la Calle de los Artistas, con varios puestos de cuadros y un par de miradores donde los árboles no permiten obtener buenas fotos.
2. Starokyivska Hill: esta colina es el lugar con más historia de Kiev. Aquí se construyó un fuerte en el siglo VI alrededor del cual creció la ciudad. Y se levantaban el palacio donde vivieron los príncipes del Kievan Rus; y la primera iglesia de piedra, que sustituyó a un antiguo templo pagano. Una pena que no se haya conservado absolutamente nada.
Hoy día la colina está presidida por un enorme edificio de los años 30 que alberga el Museo Nacional de Historia. Yo no lo visité y me limité a contemplar un grupo de interesantes estelas de piedra situadas junto a la entrada. Se llaman Kurgan o Balbals, representan a hombres y mujeres, y las tribus Escitas las plantaban sobre sus túmulos funerarios. También hay un árbol con 300 años de edad.
3. Castillo de Ricardo Corazón de León: de estilo gótico, fue construido a principios del siglo XX para el acaudalado empresario Dmitry Orlov. A pesar de ser un lujoso edificio en la actualidad está vacío y no se le da ningún uso.
4. Zamkova Hora Hill: una colina a la que se accede desde Andriyivsky Descent por unas escaleras mecánicas. En el siglo XIV había un castillo de madera, pero hace tiempo que desapareció y la cima está cubierta por un espeso bosque cruzado por numerosos senderos. El lugar no podía ser más atmosférico, con cruces y tumbas procedentes de un cementerio del siglo XVIII (incluido un siniestro mausoleo cubierto de grafitis); árboles con sus ramas llenas de cintas de colores (ofrendas); diversos memoriales; y misteriosos altares (hay quien dice que en Zamkova Hora se reúnen sectas satánicas). Además el paisaje era otoñal, con el suelo cubierto de hojas secas y muy poca gente.
Desde Zamkova Hora Hill es posible contemplar la mejor panorámica de Kiev. Al sur aparece la Iglesia de San Andrés rodeada de edificios históricos; al este el barrio de Podil, con varias iglesias, el río Dnieper y el Puente Norte; y al oeste el barrio de Vozdvyzhenka, lleno de mansiones de estilo Gótico y Barroco, con fachadas de vivos colores y afilados tejados. Fue construido en el año 2006 y el estallido de la burbuja inmobiliaria lo convirtió en un lugar fantasmagórico. Me lo pasé genial recorriendo los senderos en busca de nuevos miradores. Eso sí, al final se me hizo algo tarde y cuando empezó a oscurecer tuve que bajar de la colina a toda prisa para evitar situaciones desagradables.
5. Arte Callejero: el barrio cuenta con numerosas pinturas murales, incluidas algunas de grandes dimensiones que ocupan la fachada completa de los edificios.

BARRIO DE PODIL
Podil es un barrio histórico de Kiev situado a orillas del río Dnieper. En tiempos del Kievan Rus concentraba buena parte de la actividad comercial al estar junto al Puerto. Y cuando los Mongoles saquearon Kiev se convirtió en el nuevo centro de la ciudad. Pero en el año 1811 un terrible incendio arrasó la zona y tuvo que ser reconstruida por completo. De ahí que sus calles sigan lineas rectas y queden muy pocos edificios de la Edad Media.
El principal lugar de interés de Podil es la enorme Plaza Kontraktova, llamada así porque era donde se firmaban los contratos. Entre sus edificios más importantes destacan Hostynnyi Dvir, un complejo comercial que durante mi visita estaba rodeado por una valla metálica; Contracts House, con una bonita fachada de estilo neoclásico; el antiguo Monasterio Griego, que ahora alberga una sucursal del Banco Nacional de Ucrania; el edificio de la Universidad Kyiv-Mohyla, de forma ovalada; y la Iglesia Pyrohoshcha, destruida por los rusos y recuperada en 1998. Además, junto al Monasterio hay una Noria enorme que se ilumina por las noches. La plaza tiene un animado ambiente, con gente caminando en todas direcciones y bonitas vistas de la Iglesia de San Andrés.
Yo caminé sin rumbo fijo por las calles de Podil durante un par de horas y descubrí varios edificios del siglo XIX lujosamente decorados; mucho arte urbano, tanto gigantescas pinturas murales cubriendo fachadas enteras como pequeños grafitis en los lugares más insospechados; tiendas curiosas; e iglesias. También me acerqué al Puerto, aunque está pegado a una importante carretera de tráfico infernal y no duré mucho por allí.
En el Barrio de Podil se encuentra el Museo de Chernobyl y mi idea era visitarlo a pesar de haber leído alguna que otra crítica negativa. Pero llevaba meses cerrado por la crisis del coronavirus (a diferencia de la gran mayoría de museos de Kiev) y no puedo opinar. En circunstancias normales abre de 10h a 18h (excepto los domingos) y la entrada solo cuesta 24G. En el exterior hay varios vehículos soviéticos de los años 80. La anécdota se produjo cuando fotografié un cartel que me llamó la atención y resultó ser de una Comisaría de Policía que hay justo al lado. No pasó nada pero me la jugué…

GREAT PATRIOTIC WAR MEMORIAL COMPLEX
Los dirigentes de la URSS bautizaron a la Segunda Guerra Mundial con el nombre de Gran Guerra Patriótica, un conflicto que además solo abarca de 1941 a 1945, obviando los primeros años donde Rusia firmó un pacto de no agresión con los Nazis. En Ucrania la guerra tuvo efectos devastadores al encontrarse justo en medio de la Alemania de Hitler (que había conquistado Polonia) y la Rusia de Stalin.
En 1941 comenzó la Operación Barbarrossa: las tropas Nazis cruzaron la frontera de la Unión Soviética y avanzaron imparables hacia el este, infligiendo sonoras derrotas al Ejército Rojo. Entre ellas la Batalla de Kiev, donde murieron 700mil soldados. Durante su huida los rusos arrasaron la ciudad para no dejar nada al enemigo. Más tarde, en 1943, el frente regresó a Ucrania, esta vez con los alemanes en retirada, y en la Batalla del Dnieper los rusos recuperaron Kiev. Se calcula que entre 8 y 10 millones de ucranianos fallecieron durante la guerra. En el barrio de Pechersk, cerca del famoso Lavra, hay un Memorial dedicado a la Gran Guerra Patriótica, inaugurado en 1981. La entrada al recinto es gratuita. Esto es lo más interesante:
1. Rodina Mat: una gigantesca estatua metálica de 62m de altura que representa a la Madre Patria, con una mujer que sostiene una espada en la mano derecha y un escudo en la izquierda (donde aparece la hoz y el martillo). En circunstancias normales es posible subir en ascensor y visitar dos plataformas de observación, una a 37m de altura (100G); y otra a 91m, situada en la parte superior del escudo (300G). Aunque mi visita coincidió con la crisis del coronavirus y la estatua se encontraba cerrada al público. De todas formas el día estaba muy nublado y la visibilidad era malísima.
2. Museo: en un principio estaba dedicado exclusivamente a la Gran Guerra Patriótica. Pero en el año 2014 los enfrentamientos armados con Rusia en el este del país generaron un sentimiento anti-soviético que en el Museo se tradujo en dos cambios: el nombre pasó a ser Museo de la Historia de Ucrania en la Segunda Guerra Mundial; y se añadió una exposición dedicada al nuevo conflicto, ubicada en la enorme sala central. Aunque todavía me esperaba otra sorpresa en el Museo…
Nada más cruzar la puerta un agente me informó que debido a la crisis del coronavirus solo se podía visitar la sala central porque era más espaciosa y no había riesgo de contagio. Eso sí, pagando el mismo precio (40G); y por una exposición que no es nada del otro mundo, con varios paneles en inglés que relatan cronológicamente lo ocurrido en la Guerra del Donbas; vehículos calcinados; carteles con agujeros de bala procedentes de la región; y numerosos objetos personales de los soldados (cartas, insignias, ropa).
La verdad es que no entendí por qué no se me permitió visitar el resto de salas dedicadas a la Gran Guerra Patriótica. Las puertas estaban abiertas (decoradas con una estrella y el símbolo de la hoz y el martillo), tenían la luz encendida, y en una incluso había una señora sentada vigilando. Además sus dimensiones son más que suficientes como para que hubiera un peligro de contagio excepcional. Pero cuando insistí al agente me dijo que era una decisión del director del Museo. Mucho me temo que sus motivos eran más políticos que sanitarios…
3. Galería de Esculturas: un festival de arte soviético con esculturas y relieves de gran tamaño que representan diferentes escenas de la Gran Guerra Patriótica, como los soldados del Ejército Rojo cruzando el río Dnieper; grupos de partisanos; o el sufrimiento de la población civil. Me encantó y mi cámara de fotos echaba humo.
4. Llama Eterna: arde en un enorme cuenco de metal situado sobre una colina.
5. Exposición de Vehículos Militares: cuesta 30G (más otros 30G si quieres hacer fotos) e incluye montones de tanques, aviones, vehículos anfibios y cañones antiaéreos. Pagando 20G adicionales te dejan entrar en la cabina de un helicóptero de combate, un MIG-23 o una aeronave de carga. Yo no visité la exposición porque no me apasiona mucho el tema. Además, en el recinto del Memorial hay varios tanques a los que puedes acercarte (e incluso subir) completamente gratis.

HYDROPARK
Esta isla situada en medio del río Dnieper es un lugar muy visitado por los habitantes de Kiev en verano. Antiguamente se llamaba Isla Venetsiansky (Venecia) por las constantes inundaciones que sufría. Hasta que en los años 60 el gobierno creó un área de recreo con hoteles, restaurantes, discotecas y todo tipo de actividades de ocio. Está conectada al resto de la ciudad mediante un puente y tiene parada de Metro, así que llegar es muy sencillo. Yo fui a Hydropark en noviembre y encima un martes, con lo cual el ambiente era desértico. Pero también tuvo gracia explorar la isla sin gente y pasé un par de horas entretenido.
Tras bajar del Metro la primera impresión no fue muy buena, con algún bar de música estridente ubicado en la entrada. Aunque al poco de alejarme reinó la calma. Tan solo me encontré con un grupo de señoras que hacía gimnasia al aire libre; un par de parejas paseando; un pescador sentado junto a la orilla; un grupo de operarios trabajando con una excavadora; y varios perros (uno se lanzó hacia mi ladrando y lo mantuve a raya a gritos).
El principal atractivo de Hydropark son las playas de la costa occidental de la isla. Obviamente en noviembre no había nadie, una situación muy distinta a las fotos que vi del lugar en pleno verano, con cientos de personas ocupando cada rincón. La playa más popular es Peredmistna Slobidka, donde en temporada alta es posible alquilar tumbonas y sombrillas, sentarse a tomar algo o a comer en una terraza, navegar en barca, y hacer esquí acuático. Hacia el sur se encuentra Golden Beach, que ofrece un ambiente más tranquilo y una panorámica espectacular de Pechersk Lavra al otro lado del río.
Durante mi estancia soplaba un viento helado junto al río así que no duré mucho y me dediqué a recorrer los diferentes senderos que atraviesan los bosques de la isla. Otra ventaja de visitar Hydropark en otoño es que el paisaje luce en todo su esplendor, con árboles de diferentes colores y el suelo lleno de hojas secas. Me encantó. Durante el paseo vi un lago muy fotogénico; una pequeña iglesia de madera; campamentos abandonados con montones de chatarra; y señales que advertían de la presencia de garrapatas (al final me autosugestioné y me picaba todo el cuerpo).
TRANSPORTE EN KIEV
Para moverme por la ciudad caminé o utilicé el Metro. Puedes comprar billetes individuales; o la Smart Card, una tarjeta monedero que cuesta 50G, válida también en autobuses y tranvías. En ambos casos el precio de un trayecto es de 8G (la única ventaja de la Smart Card es su comodidad). Las compras se realizan en la taquilla de las estaciones o en unas máquinas expendedoras. Como curiosidad, el Metro de Kiev está construido a gran profundidad y la estación de Arsenalna ostenta el récord mundial, con nada menos que 105m. Yo la utilicé en varias ocasiones y tardaba casi 4 minutos en subir o bajar sus dos escaleras mecánicas. Aunque la de Teatralna, cerca del Hotel Express donde me alojé, también es una locura.

ALOJAMIENTO EN KIEV
En total estuve 17 días en Kiev y dormí en dos lugares distintos:
Monotel Maidan – 334G/Noche
*Puntos a favor: cápsula individual con espacio suficiente, un colchón cómodo, enchufes y TV; ubicación inmejorable, a escasos metros de la Plaza de la Independencia; wifi rápido; encargadas de la recepción muy amables; el último día me dejaron utilizar una taquilla todo el tiempo que quise.
*Puntos en contra: dormitorio de 12 plazas; lugar muy ruidoso; taquillas alejadas de la habitación; sala común minúscula, donde además está la cocina.
Yo pensaba que las cápsulas estaban insonorizadas y resulta que eran de plástico fino, con lo cual se escucha todo lo que ocurre en el dormitorio. Vamos, como en un hostel pero con dos inconvenientes adicionales: las cápsulas están pegadas unas a otras (parece que estés durmiendo con tu vecino); y tienen puertas correderas (más ruido). Un desastre. Me hizo gracia alojarme en estas cápsulas típicas de Japón, pero cuando acabó la estancia de 4 días que reservé mediante Booking salí de allí volando en busca de tranquilidad.
Hotel Express – 495G/Noche
*Puntos a favor: habitación espaciosa; baño privado; limpieza impecable; buena ubicación, a pocos minutos a pie del centro y de una parada de Metro; tranquilidad total por la noche; wifi rápido; nevera; botella de agua de cortesía; encargadas de la recepción muy amables (excepto algún caso puntual); precio; abundante desayuno incluido.
*Puntos en contra: camas individuales; ducha compartida situada en otra planta y con agua fría; entrada del hotel sin ningún rótulo o indicación (me costó encontrarla).
Reservé este alojamiento a través de Booking y la verdad es que fue todo un acierto. La habitación era muy acogedora, con servicio de limpieza diario. Y el desayuno consistía en un bufé libre donde me servía un primer plato frío (pan con embutido); un segundo caliente (huevos fritos, salchichas, quiche); postre (un croissant, crepes); kompot; y café con leche. Así que a efectos prácticos solo acabé pagando un poco más que en el Monotel Maidan. Por cierto, el primer día no daba con el lugar porque en Booking aparece como Hostel Bulvar Shevchenko, pero en realidad solo ocupa un par de plantas del edificio del Hotel Express (imagino que lo hacen así por temas legales, al tratarse de habitaciones de menor categoría).
CONCLUSION
Antes de visitar Kiev mucha gente me había hablado de sus maravillas y aun así estuvo a la altura de las expectativas. Su nombre evoca la imagen de una ciudad de aspecto soviético, gris e industrial, pero en realidad está a años luz de lugares como Kharkiv o Dnipro, con barrios animados y llenos de colorido. En el post incluyo 6 atracciones de Kiev que merece la pena conocer, aunque estas listas tienen un componente subjetivo importante y están abiertas a debate. Habrá a quien no le atraiga la idea de visitar el Great Patriotic War Memorial Complex y prefiera pasar más tiempo recorriendo sus parques (sobretodo si el tiempo acompaña). Esto ya es cuestión de gustos.
Si te gustó el post, dale al like (el corazón que hay en la parte superior), deja un comentario con tu opinión, y sígueme en redes sociales


















